domingo, 1 de julio de 2012

Génesis

*



Cuento...
uno, dos, tres...



para cubrir los pétalos desnudos
y sigo...
cuatro, cinco, seis...
al delinear el contorno de alguna fosa
con bordes sin saudades
que no me traguen mientras rémora la vida
-allá afuera-
cada golpe de viento es un siglo de espera raída,

un gajo de luna,es magnolia caída
y subsisto
en clorofilas de savias,
en calidez de elixir filtrado por gotas,
mi centro
-respira-

pistilo de colores
muriendo en las horas.

-en pliegues

de aire que ondea
a las hojas-
enana inocencia preñada de seco polen
a la espera turgente
del viento que la anegue
y fecunde.

Con arrullo de verdes pastos y lluvias,
forjada ilusión en campanadas
donde florece la sangre que se desborda,
en canciones de bajos y redoblantes
siete ,ocho, nueve,.diez…
génesis de pliegues y capullos que brotan
desde que existe una historia que la riega.

domingo, 29 de abril de 2012

Lucero






La
noche



se
miró



en
el
agua



y



se
enamoró
de un
brillante
lucero



(desde
ese día)



se miran
a los ojos
para
amarse.












Rayuelas




Jinete de madera
y ruedas bajas.

Aviador de sueños
y giro lento.

Nadador de mares
y bañera blanca.

Tenso pulso
al trazar rayuela... al saltar
abismos
en las palabras
desde el fondo mismo
de sus pupilas,
al trasluz de una lágrima.


Rúbrica




Geranio de lírica,
narciso dorado

beso de rúbrica

-ataviado-

sonrisa que recatada

el alma extasía.

lunes, 23 de abril de 2012

*











Te espero…



En el viceversa de los caminos de asfalto,
en las pisadas blandas, que se hunden
en mis ojos curtidos, te espero...


Espero la miel que emanan tus ojos
cuando despierta tu sonrisa de eneldo,
sobre los míos, que te aprenden y te aman;
no persigo espantar el rocío de tu fortaleza,
pero si estar en ti, cada vez que tu voz me llama.
Sólo espero imantarme a la tibieza de tus manos
y a la sabiduría de tu alma.

Respirando…

t
e


e
s
p
e
r
o

Sólo conozco del amor
su nombre unísono
que hoy me regalan tus sueños,
cada vez que despierto;
voy cobijada en el amanecer de las palabras.
Me has vestido de tus deseos casi sublimes,
en un espacio compartido de versos
en la extrema sensatez, que ensalza
a los cuerpos en la distancia,
abriendo el compás de mis brazos
para esperarte...

En tus manos






Brazo de árbol que besa
caricias
como ojos que palpan
labios ...

y hacen
nacer flores
-sostenme- para encender lámparas

de piel
de alegría ilustrada
de vestigios
en besos de luces

…en tus manos
de enjambre
de aguacero
de sal
y miel


procuro
(respiro...)













Ímpetu






Subes
hasta
 
 y nadas
con ímpetu de barco
 a brazadas
distantes
en un cielo surcado
 por resplandores,
donde impío penetras
en célico amor
-sólo tú-
me descansas
con tu cansancio.