lunes, 23 de abril de 2012

*











Te espero…



En el viceversa de los caminos de asfalto,
en las pisadas blandas, que se hunden
en mis ojos curtidos, te espero...


Espero la miel que emanan tus ojos
cuando despierta tu sonrisa de eneldo,
sobre los míos, que te aprenden y te aman;
no persigo espantar el rocío de tu fortaleza,
pero si estar en ti, cada vez que tu voz me llama.
Sólo espero imantarme a la tibieza de tus manos
y a la sabiduría de tu alma.

Respirando…

t
e


e
s
p
e
r
o

Sólo conozco del amor
su nombre unísono
que hoy me regalan tus sueños,
cada vez que despierto;
voy cobijada en el amanecer de las palabras.
Me has vestido de tus deseos casi sublimes,
en un espacio compartido de versos
en la extrema sensatez, que ensalza
a los cuerpos en la distancia,
abriendo el compás de mis brazos
para esperarte...

No hay comentarios:

Publicar un comentario