lunes, 23 de abril de 2012

*











Te espero…



En el viceversa de los caminos de asfalto,
en las pisadas blandas, que se hunden
en mis ojos curtidos, te espero...


Espero la miel que emanan tus ojos
cuando despierta tu sonrisa de eneldo,
sobre los míos, que te aprenden y te aman;
no persigo espantar el rocío de tu fortaleza,
pero si estar en ti, cada vez que tu voz me llama.
Sólo espero imantarme a la tibieza de tus manos
y a la sabiduría de tu alma.

Respirando…

t
e


e
s
p
e
r
o

Sólo conozco del amor
su nombre unísono
que hoy me regalan tus sueños,
cada vez que despierto;
voy cobijada en el amanecer de las palabras.
Me has vestido de tus deseos casi sublimes,
en un espacio compartido de versos
en la extrema sensatez, que ensalza
a los cuerpos en la distancia,
abriendo el compás de mis brazos
para esperarte...

En tus manos






Brazo de árbol que besa
caricias
como ojos que palpan
labios ...

y hacen
nacer flores
-sostenme- para encender lámparas

de piel
de alegría ilustrada
de vestigios
en besos de luces

…en tus manos
de enjambre
de aguacero
de sal
y miel


procuro
(respiro...)













Ímpetu






Subes
hasta
 
 y nadas
con ímpetu de barco
 a brazadas
distantes
en un cielo surcado
 por resplandores,
donde impío penetras
en célico amor
-sólo tú-
me descansas
con tu cansancio.


Abrázame.



Abrázame amor
en tu desvelo,
que llevo
pasión y verso,
en mi anhelo.

Devuélveme amor,
tu boca
que allí esparcí
mi fuego
y tuve vida por entero.

Abrázame amor
que llevo
palpitar de lluvia
en mi deseo.

Devuélveme amor
tu boca
hasta nacer de nuevo
y ser de ti
canto y aguacero.


Alzando velas




De los
regresos ciegos

de todos
los vientos alisios
que se conjugan
mudándose
a los labios

-sin aviso-

llegas
a
mirarme

en horas
descalzas
alzando velas.

Hoy



  

Hoy, cuando vuelvas amor,
quisiera procurarte como en fiesta de pájaros
la sonrisa más dulce, la palabra no rebuscada,
los sentimientos menos meditados.

Hoy, para cuando vuelvas amor...

quisiera otorgarte mi beso más intenso y claro;
descansarte en el declive de mi pecho transparente,
bajo el brillo ardiente, fugaz e intrascendente …
de mis ojos oscurecidos.

y poder amarte tanto...

tanto.