En el viceversa de los caminos de asfalto, en las pisadas blandas, que se hunden en mis ojos curtidos, te espero...
Espero la miel que emanan tus ojos cuando despierta tu sonrisa de eneldo, sobre los míos, que te aprenden y te
aman; no persigo espantar el rocío de tu
fortaleza, pero si estar en ti, cada vez que tu
voz me llama. Sólo espero imantarme a la tibieza de
tus manos y a la sabiduría de tu alma.
Respirando…
t e
e s p e r o
Sólo conozco del amor su nombre unísono que hoy me regalan tus sueños, cada vez que despierto; voy cobijada en el amanecer de las
palabras. Me has vestido de tus deseos casi
sublimes, en un espacio compartido de versos en la extrema sensatez, que ensalza a los cuerpos en la distancia, abriendo el compás de mis brazos para esperarte...
Hoy, cuando vuelvas amor, quisiera procurarte como en fiesta de pájaros la sonrisa más dulce, la palabra no rebuscada, los sentimientos menos meditados.
Hoy, para cuando vuelvas amor... quisiera otorgarte mi beso más intenso y claro; descansarte en el declive de mi pecho transparente, bajo el brillo ardiente, fugaz e intrascendente … de mis ojos oscurecidos.